Los futbolistas son humanos. Y son muy jóvenes, muchos de ellos.
Si entran las que no entraron, hubiéramos ganado, aún jugando mal y no teniendo el día.
No le demos más vueltas. No seamos ventajistas. Animemos, ahora más que nunca. Ante el Milán pueden desquitarse, sin presión alguna.
Demostremos que somos más que esos 10 mil famosos incondicionales de los que habla el mito malaguista.
¡Ánimo! Un abrazo a todos.